Si te refieres a la app oficial de Blender ejecutándose en un navegador, no existe. Blender es gratuito y de código abierto, pero es un programa de escritorio: se descarga de blender.org y se instala en Windows, macOS o Linux. Las páginas que prometen Blender online o enlazan a esa descarga o transmiten Blender desde un ordenador que está en otro lugar.
Si te refieres a usar el Blender real sin instalarlo en el equipo que tienes delante, una sesión de escritorio en la nube o de escritorio remoto lo permite. Blender se ejecuta en un ordenador remoto y tu navegador muestra su pantalla y envía tu ratón y tu teclado. Tienes todas las funciones de Blender y tus archivos .blend, pero también la latencia de la conexión, y alguien tiene que aportar y pagar el equipo remoto.
Si te refieres a hacer 3D en una pestaña del navegador sin descargar nada, Mixos es un editor distinto que se ejecuta ahí de forma nativa. Studio se abre en un navegador con WebGPU: empieza con un cubo, extruye, haz inset y biselados, apila modificadores, monta una escena, anima con keyframes y renderízala. Mold se encarga de la escultura y Paint del texturizado por capas. Empezar y editar es gratis; exportar mallas terminadas es de pago.
Elige según el archivo que necesites al final. Una escena .blend de producción con Geometry Nodes o complementos personalizados pertenece a Blender, instalado o en streaming. Un modelo, una escena o una animación que quieras empezar ya, en cualquier ordenador o en un Chromebook, puede comenzar en Mixos y llegar a Blender más tarde mediante un formato estándar como GLB u OBJ.